
Venta de Vargas no es solo un espacio gastronómico: es un testigo vivo de la historia cultural de San Fernando y del flamenco. Fundado en 1937, este emblemático establecimiento ha sido punto de encuentro de generaciones de artistas y personalidades fundamentales del cante y el baile, como Camarón de la Isla o Sara Baras, convirtiéndose en un símbolo identitario de la ciudad.
El proyecto consistió en el desarrollo de la identidad gráfica de un musical flamenco que recorre los momentos históricos más relevantes vividos entre sus muros. La narrativa del espectáculo transita por distintas épocas y hechos históricos a lo largo del siglo XX, mostrando cómo Venta de Vargas ha permanecido en pie, evolucionando sin perder su esencia.





La identidad visual se construye a partir de una idea central: la longevidad como valor cultural. Venta de Vargas no solo sobrevive al paso del tiempo, sino que lo absorbe, lo transforma y lo devuelve en forma de memoria colectiva.
Para transmitir este concepto, la dirección artística se inspira en los carteles clásicos de principios del siglo XX, tomando como referencia la ilustración modernista y los primeros lenguajes del art déco aplicado al cartelismo. Un momento histórico en el que el cartel no solo informaba, sino que emocionaba, narraba y dejaba huella.





El resultado es una identidad que dialoga con el pasado sin caer en la nostalgia, capaz de conectar la historia del flamenco con un público contemporáneo, y de posicionar el musical como una experiencia cultural que va más allá del espectáculo: un homenaje visual y narrativo a un lugar que forma parte de la memoria colectiva.

